09/08/2013

Paz, antídoto contra el VIH

09/08/2013 – Panamá. Revista Ellas


Su cabello rojo y sus uñas largas, que siempre pinta de azul, son su distinción. Trabajar por el derecho de las personas que viven con VIH y lograr que tengan una mejor calidad de vida es su lucha constante.

La argentina Patricia Pérez es presidenta de la Fundación Más Paz, Menos Sida, y es miembro fundadora de la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH/sida (ICW). Ha sido nominada siete veces al Premio Nobel de la Paz, y el año pasado fue nombrada miembro del primer grupo asesor de la sociedad civil de ONU Mujeres por la exdirectora ejecutiva Michelle Bachelet.

Pérez tiene 51 años y desde hace 27 años sabe que vive con el virus.

Ella estuvo de visita en nuestro país  a mediados de julio para coordinar los trámites del establecimiento de Panamá como la sede para las Américas de la Fundación Más Paz, Menos Sida. La sede se establecerá oficialmente para finales de este año. Actualmente la organización tiene su sede mundial en Buenos Aires.

Animada por otros.   Pérez se enteró de que tenía VIH cuando su entonces pareja   fue diagnosticada.  Era la década de 1980, ella  era madre de un niño de seis años y no se tenía mucha información sobre el virus. “Era una infección que tenía que ver con los hombres, con la población gay, con los adictos, con los consumidores de sustancias, pero las mujeres no estábamos en ningún lugar de las estadísticas, estábamos invisibilizadas”, evoca de aquel momento.

Animada por dos compañeros, acudió por primera vez a un congreso de personas viviendo con VIH en Londres, en 1991. Era también la primera vez que  viajaba en avión. Recuerda que ahí se encontró con otras mujeres que tenían el virus y que, al igual que ella, se sentían  discriminadas y que no tenían un espacio para tratar los problemas que las afectaban. Un año más tarde, en Holanda, ese grupo de mujeres se reencontró en el mismo congreso y formó la ICW.

Por la no violencia.  Pérez fue secretaria regional de la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH/sida, región América Latina y el Caribe (ICW Latina) y luego asumió la presidencia mundial de la organización (ICW Global) por tres años.

Explica que la Fundación Más Paz, Menos Sida, que ahora lidera, surgió de una campaña de la ICW Global sobre la no violencia contra la mujer y la paz como oportunidad para detener el sida. “Cuando   hablas de sida y estás hablando de prevención, si vos  estás en un ámbito que es hostil no vas a poder hablar de prevención, porque tenés que resolver primero tu urgencia que es ese ámbito hostil, la violencia. Son barreras que impiden que uno pueda llevar adelante una acción preventiva, en este caso del tema del VIH, pero también en distintos temas”.

La fundación hace la relación entre la paz y el sida y trabaja para erradicar todo tipo de violencia, como la  doméstica y la discriminación  en el trabajo, en las escuelas y en las comunidades,  y así hacer efectiva la labor de  prevención.

“Si una mujer no tiene una armonía en su casa sufre violencia, no puede decirle a su pareja que utilice un preservativo”, comenta Pérez. También menciona como ejemplo el caso de un niño o adolescente que en el colegio sea discriminado porque tenga VIH o porque alguien de su entorno lo tenga, o cuando los líderes políticos  emplean más recursos para sus ejércitos que para la educación y la salud. “Están  priorizando cuestiones que tienen que ver con lo bélico, pero no  con la calidad de vida, no con la armonía de la gente”.

Por ello,   la fundación trabaja además en  la incidencia política. “Entendemos que los líderes políticos tienen que tomar la bandera de la paz y el sida. Trabajamos en la superestructura para mostrarles que hay una realidad que  no la están viendo tal vez desde sus escritorios, pero que existe”, detalla Pérez.

Labor por hacer.  En los años que viene trabajando por las personas que viven con VIH, Pérez reconoce que ha habido  avances como en lo  científico, pero asegura que aún falta. Menciona un informe de las Naciones Unidas que revela que el 53% de las personas que tienen  el virus en el mundo no recibe tratamiento. Solo el 47% sí lo recibe.

“No puedo entender cómo después de 30 años, en  2013, seguimos teniendo más de la mitad de las personas que necesitan tratamiento que no lo tienen. Entiendo las farmacéuticas, entiendo los gobiernos... ahora alguien tiene que liderar esto. Los países tienen que hacer algo para que las cuestiones mejoren. Hay cantidad de problemas en los países, pero esto es un problema, hay un problema todavía de subregistro”, reclama.

Señala que hay naciones que no compran los tratamientos, es decir, que la persona se los debe costear. Recalca que se necesita lograr gratuidad en todos los países.

Por su parte, sobre la situación en Panamá, Pérez responde que se debe reforzar el tema de la educación. Opina que hay que preparar a los jóvenes para que tengan conciencia de cómo vivir su sexualidad libre, pero responsablemente.

“No estamos hablando de que las personas tengan relaciones indiscriminadamente, estamos hablando de que la sexualidad existe. Necesitamos trabajar con los adolescentes para que tengan su sexualidad de manera responsable, y esto se logra en los primeros años de escolaridad, por supuesto teniendo en cuenta la madurez de cada uno, y a partir de ahí se tienen que ir haciendo los programas”.